Réquiem


Notas al Programa

Las particulares circunstancias que rodean a esta composición destacan por sus características melodramáticas casi dickensianas. 

Unas semanas antes de su muerte, un desconocido se le acercó como intermediario de un patrono anónimo que deseaba encargarle una Misa de Réquiem. Hoy se sabe que este patrono era el Conde Franz voz Wazlsegg-Stuppach, la mujer del cual había fallecido en el mes de febrero del mismo año. El Conde, que era un músico amateur bastante capaz, deseaba ser apreciado como un compositor de renombre y vio en este encargo una oportunidad de cumplir este objetivo haciendo pasar el Réquiem como suyo. Por este motivo dirigió todo el negocio en secreto para preservar su identidad a través de un emisario, el cual, en diversas ocasiones se presentaba sin previo aviso en casa del compositor. Para el moribundo Mozart, conocido por su naturaleza supersticiosa y sintiendo su inminente deceso, estas misteriosas visitas las asociaba como señales divinas.

Para cuando Mozart empezó la escritura del Réquiem ya estaba terminantemente enfermo, por tanto falleció antes de poder completarlo. Su viuda, Constanze, sabía que el pago del trabajo ya había sido recibido y temía que el patrono rechazara una partitura que no estuviera completa; por tanto, recurrió a uno de los pupilos de su difunto, Franz Süssmayr, el cual conocía lo suficiente las ideas de su maestro para poder terminarlo de una manera lo más fidedigna posible.

Repertorio

Misa de Réquiem en re menor, K. 626 (1791) – Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)


Intérpretes

Soprano: Pilar Moral

Mezzosoprano: Marina Rodríguez-Cusí

Tenor: Jesús Álvarez

Bajo: Vicent Antequera

Orfeó Universitari de València

Francesc Valldecabres, Director Orfeón

Symphonia Orbitalis Chamber Orchestra

Óscar Vaquerizo, Director